Arquitectura

Nativa Eco-Hotel

Eco-hotel de tres niveles con fachada de bambú y amplios ventanales, rodeado de vegetación tropical. La arquitectura integra elementos naturales como celosías, techos inclinados y pilares expuestos, promoviendo la ventilación cruzada y la conexión visual con el entorno natural.

El eco hotel surge de una comprensión profunda del entorno insular y del deseo de integrarse armónicamente en su ecosistema. Respondiendo a la condicionante del concurso de conservar intacta la estructura existente en la planta baja, la nueva intervención se asienta con sutileza, evitando volúmenes masivos que compitan con la escala de las construcciones circundantes.

Estado

Ideación

Año

2025

Ubicación

Santa Cruz, Galápagos

Área

500m2

Cliente

Concurso | Ido arch

Vista de un espacio arquitectónico abierto que permite la libre circulación del paisaje, la luz, el aire y el agua. La estructura se integra sutilmente con el entorno natural, disolviéndose en él para ofrecer una experiencia inmersiva y respetuosa con la naturaleza.

Lejos de imponer un límite entre el interior y el exterior, la arquitectura abraza el concepto de permeabilidad. El diseño espacial permite que la luz, la brisa y el paisaje fluyan libremente a través de la edificación. El complejo no actúa como una barrera, sino que se adapta, filtra y se disuelve visualmente en la naturaleza.

A partir de la conservación de la estructura original en la planta baja, se despliega una estrategia de intervención basada en la estandarización, la fluidez espacial y el confort térmico. Las nuevas unidades de alojamiento se integran al conjunto como estructuras desmontables y estandarizadas. Esta lógica constructiva en seco no solo reduce el impacto ambiental y optimiza los tiempos de ejecución, sino que garantiza una alta flexibilidad funcional. El bloque de circulación central está diseñado como un elemento arquitectónico completamente permeable que funciona como un canal de ventilación cruzada que facilita el recorrido ininterrumpido del viento hacia el resto de los espacios. En el sector lateral del nivel inferior, la intervención elimina los cerramientos y conserva únicamente el esqueleto estructural original, liberando el espacio y transformándolo en un gran umbral abierto que garantiza la conexión del conjunto. Sobre esta estructura permeable, se disponen las áreas comunes abiertas, concebidas como plataformas elevadas que se benefician de la brisa constante, reduciendo la carga térmica de las instalaciones y reforzando el compromiso del proyecto con la eficiencia energética y el diseño pasivo.

Vista posterior de un eco-hotel modular con estructura elevada sobre pilotes, techos inclinados y módulos livianos de alojamiento. El diseño incorpora materiales naturales como madera y bambú, integrándose con la vegetación tropical circundante. Un patio interior conecta visualmente los volúmenes construidos y permite la circulación del aire y la luz natural.

La transición entre las áreas comunes y privadas se entrelaza de forma orgánica con la vegetación existente y los flujos de viento, transformando cada estancia en un refugio que promueve una conexión directa y auténtica con la biodiversidad de la isla. La orientación del hotel responde cuidadosamente al recorrido solar, maximizando la ventilación cruzada y la iluminación natural para reducir la dependencia de la energía artificial. Voladizos, celosías y materiales de bajo impacto contribuyen a regular el calor tropical. La recolección de agua de lluvia, el uso de materiales locales y los sistemas naturales de tratamiento de aguas grises refuerzan nuestro compromiso con un modelo de hospitalidad regenerativa.